Si cuando mirando el amanecer a lo lejos
entre los pinos frondosos de olor fresco
decorando montañas, unas nevadas
otras en viva piedra esculpidas,
y a nuestra derecha
un cortejo fúnebre, lánguido, recorre la calle
¿Qué nos conforma? ¿Qué nos completa?
¡Qué somos, que no lo entiendo!
Si cuando a la mesa de las sobras
se apilan vajillas completas decoradas
en exceso
sin muestra de bocado probado
y a la vuelta de la esquina dos almas en pena
rebuscan con suerte un algo de pan
que sus cuerpos alimente;
si cuando al sonido elocuente del desesperado grito,
luego
continúa el eterno silencio
y la voz muda de llanto al final del esfuerzo
muerta calla.
De un rato, dicen, será navidad, por ejemplo
Sin embargo,
de un tiempo a esta parte,
me conforman
tu aroma mis huesos
y
tus besos el calor de mi cuerpo.
Vivo de nuestros recuerdos. África.
22:46 en Madrid, 24 de un Diciembre que se va desesperado.
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