Silencios índigos que trasvasan desgastados
¿Qué somos?
Por más estrépito que hagas,
nada;
tú sobre todo.
Te contentarás con mendrugos de algún sinsentido
y tu inconsciencia asfixiará lo que llamas alma;
volverás a rumiar regurgitados
y volverás y volverás, una y otra y otra vez
porque, fatua,
de lo que de un tiempo a esta parte
bebían de tus labios agua
mis versos
hoy
se hace añicos hasta el más impoluto de mis sentimientos.
En las aristas de tu acaramelada mirada
aquella que iluminaba ventanas
hoy
todos mis sueños se apagan
me van quedando oníricas imágenes, apenas sepias
y tú ¿Cómo eras?
Hoy te he soñado,
lástima, por más esfuerzo
no te he encontrado, y mira,
si otrora despertaba exaltado,
ahora,
tranquilo me he quedado
he vuelto a sumirme en paz,
como te lo demostré, menos mal que no lo eres todo;
es más, ahora que lo comprobé,
no eres nada.
Comentarios
Agregar comentario
Rellene los campos de abajo para dejar su comentario.