DE POR QUÉ TE MIRO 
He pensado que deberías saberlo,
saber que cuando se cruzan nuestras miradas,

tú no te das cuenta,

pero
no veo tus ojos,
veo tu alma,

desesperada y contrita,

y en tu retina
la miel condensada
de todas tus ganas
por darte entera y clara.

Santa,

Desnuda naturaleza plena
que con el frío de la noche,
enredado en tu cabello,

el viento,

como tú, calla.

Risueña profunda
a quien alguna vez le dolió
el alma
y hoy en mis brazos sana.

Deberías saberlo, también,
que cuando nos abrazamos
a fundirnos en uno,

tu diminuto cuerpo,

en el mío,
no sólo encaja,
sino que
entre tu aroma, tu aliento
y tus latidos
-no escapa-

¡huye hacia mí!

de espanto,
atravesando mi pecho,
alterando mi alma,
para decirme,

sollozando triste,

que lo acaricie, cobije y abrigue
y con una de mis voces
le susurre en calma...

Y con mi palma extendida acaricio
y desenredo
esas trenzas
que tu imaginación atrapan;

Nativa, cariñosa
que en tu vientre
aguardas desesperos
por entregarte entera
a saciar tus ansias.

He pensado que deberías de saberlo
que cada vez que giras
y me das la espalda

te desvisto

buscando por dónde mejor
te atrapo,
lujurioso y complacido
imaginándote insaciable y deseosa
disfrutando lo que hace mucho
te hace falta.

[ añadir comentario ] ( sb_view_counter_plural_pre137 visualizaciones )   |  enlace permanente  |  $star_image$star_image$star_image$star_image$star_image ( 2.9 / 218 )

<Anterior | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | Siguiente> Último>>